ITER: la realidad aumentada en el corazón del mayor proyecto de energía de fusión del mundo
- Desafío clave: Dotar a los equipos de supervisión en obra de herramientas digitales que aporten un valor añadido real.
Índice
Organización intergubernamental
Nuclear
Tokamak
Resumen ejecutivo
ITER es un proyecto científico internacional que reúne a 35 países con el objetivo de demostrar la viabilidad tecnológica de la energía de fusión con fines pacíficos.
En el corazón de este ambicioso programa está la construcción de un tokamak, un reactor experimental de 30 metros de altura, 30 metros de diámetro y 23.000 toneladas de peso, diseñado para demostrar que la fusión puede producir más energía de la que consume y allanar el camino hacia el despliegue a escala industrial de esta tecnología.
Para alcanzar este objetivo, ITER recurre a la realidad aumentada con el fin de garantizar el posicionamiento preciso y la conformidad de los sistemas que sustentan el funcionamiento de la máquina. Gracias a esta tecnología, los equipos pueden visualizar, verificar y validar la instalación de los componentes de los sistemas en obra, lo que convierte a ITER no solo en el proyecto de fusión más avanzado en términos tecnológicos, sino también en sus procesos de construcción.
El desafío
Estimado en cerca de 25.000 millones de euros y respaldado por 35 países, el proyecto ITER se ha enfrentado a varios desafíos técnicos durante su construcción. En 2022 se ensamblaron el primer sector —uno de los nueve que forman la cámara de vacío— y dos imanes toroidales. Sin embargo, se detectaron múltiples no conformidades: desviaciones dimensionales en las interfaces de la cámara de vacío, así como corrosión en el circuito de refrigeración de los escudos térmicos.
La sustitución completa del circuito de refrigeración, de 23 km de longitud, está prevista para mediados de abril de 2025. Se trata de una operación costosa en tiempo y recursos, pero esencial para garantizar el funcionamiento fiable de la máquina a largo plazo.
Ante estos desafíos, Lucas Scherrer, Head of As-Built 3D Digital Model Configuration and New Technologies, buscó una solución innovadora para:
- Reducir las barreras de comunicación entre la obra y la oficina, manteniendo un control preciso de la construcción
- Anticipar las interferencias y evitar nuevos conflictos antes de que se produzcan en obra
- Reducir los costes de retrabajos identificando las desviaciones lo antes posible
- Mejorar la eficiencia en obra
La solución & Implementación
Para responder a las necesidades de la obra de ITER, el equipo eligió GAMMA AR, una aplicación de realidad aumentada para la visualización de modelos BIM, capaz de gestionar elementos técnicos de gran complejidad en un entorno con espacio limitado. El uso de tabletas y smartphones se impuso rápidamente como la mejor opción, facilitando una adopción fluida por parte de los equipos en obra.
Los modelos 3D de referencia, creados originalmente en CATIA, Enovia y AVEVA, se centralizan ahora en una plataforma neutra a través de Navisworks, lo que permite su despliegue en GAMMA AR. Los modelos son fácilmente accesibles en el campo, incluso sin conexión, en zonas sin cobertura Wi-Fi.
Como parte del proyecto ITER, se proporcionaron iPad Pro configurados por el departamento de TI a los usuarios en obra, dándoles acceso completo a la visualización BIM, la verificación y la gestión de datos directamente en el lugar de construcción.
Además, la sincronización bidireccional de la información de los componentes y de los archivos BCF, posible gracias a la integración directa con Autodesk Construction Cloud (ACC), garantiza la continuidad de la información entre la obra y la oficina, mejorando la colaboración y la trazabilidad de las intervenciones.
Los resultados
«Antes seguíamos trabajando con papel y planos en 2D: íbamos a la obra, tomábamos notas, imprimíamos diapositivas de PowerPoint… y luego teníamos que buscar las fotos en el móvil. Todos perdíamos tiempo», explica Lucas. «Con GAMMA AR, la gestión de datos y la identificación de componentes en obra son mucho más fluidas. Ganamos eficiencia y, sobre todo, ahorramos tiempo».
Gracias a GAMMA AR, los equipos de ITER cuentan ahora con una herramienta de apoyo técnico móvil adaptada a su entorno de trabajo. Los supervisores tienen el modelo 3D de referencia al alcance de la mano para verificar las instalaciones y comprobar su conformidad con el diseño previsto. Esto les permite detectar las desviaciones lo antes posible y corregirlas rápidamente y a menor coste.
Los posibles conflictos pueden anticiparse directamente en obra, al tiempo que se facilita la verificación de las aberturas de obra civil antes de la instalación. El sistema también permite identificar rápidamente los componentes (placas preembebidas, componentes en línea, etc.), lo que garantiza una mejor trazabilidad y una respuesta más rápida ante los problemas detectados en obra.
Resultado: una reducción significativa del tiempo dedicado a las tareas diarias y una coordinación más fluida entre la obra y la oficina, amplificada aún más por el gran número de colaboradores presentes en obra. Además, una detección más rápida de las desviaciones se traduce en una resolución más ágil, reduciendo drásticamente los costes de retrabajos.
Conclusión
La adopción de GAMMA AR en el proyecto ITER ilustra perfectamente cómo la realidad aumentada puede contribuir al éxito de una obra de una escala científica excepcional. Al integrar el modelo BIM directamente en las operaciones de campo, los equipos han reducido la distancia entre la oficina y la obra, anticipado las no conformidades, acelerado la toma de decisiones y disminuido los costes de retrabajos.
Más allá de las ganancias en tiempo y precisión, esta implementación demuestra el potencial de la realidad aumentada como herramienta de coordinación y control de calidad en entornos altamente técnicos.
Con GAMMA AR, ITER confirma que digitalizar las operaciones de campo es un paso clave para impulsar los grandes proyectos de ingeniería y respaldar los avances científicos del mañana.